2012/12/01

¡Brilla, David Helfgott!

Hace unos días tuve la oportunidad de asistir a una función de Ballet, disciplina a la que no asistía desde eones. La primera actuación fue con la música de uno de mis héroes del piano, Serguei Rachmaninoff, específicamente: "Concertante". A las notas exquisitas del piano se unía la polifonía visual de los cuerpos en movimiento, fue una escena surrealista, como añadir las dimensiones extras al espacio - tiempo con una danza. Brian Greene  debería explicar las dimensiones extras de nuestro universo utilizando ese recurso sin tener que llegar a las altas elucubraciones físicas de su Universo Elegante.

Fundación Ballet de El Salvador
Después de esa catarsis musical y visual escuché una vez más los conciertos del gran músico, y quiero compartir algo de una de sus obras más aclamadas y ejecutadas por los más grandes pianistas. Su "Tercer Concierto para Piano" es una de esas obras que tengo en más de una versión, y de todas ellas, es sobre mi favorita de la  que trata esta entrega.

David Helfgott es un pianista australiano cuya vida inspiró la película "Shine" de 1996, interpretado magistralmente por Geoffrey Rush cuyo papel le valió un premio Oscar.
Para quienes tuvimos la oportunidad de apreciar ese poema fílmico, nunca olvidaremos la importancia que el tercer concierto para piano tuvo en la vida de Helfgott.



Luego de la película obtuve la banda sonora pero no fue suficiente, pues como es de esperar, en ella no se encuentra el concierto en su totalidad. Fue así que después de tanto buscar encontré esta joya donde el verdadero David Helfgott interpreta el Tercer Concierto en una presentación en vivo junto a la Orquesta Sinfónica de Copenhague, conducida por Milan Horvat. El disco se titula "David Helfgott Plays Rachmaninoff".

El concierto tiene la fama de ser una de las obras más difíciles de ejecutar, por tanto los que la interpretan son aquellos grandes pianistas dispuestos a escalar esa montaña de notas. Consta de tres partes: 1) Allegro Ma Non Tanto; 2) Intermezzo Adagio; 3) Finale: Alla Breve.
Me es difícil describir esta maravillosa obra, es la perfección, y para los amantes de este género musical, es imperativo obtener el disco.

Lo que escucharán a continuación, no es la obra completa, pero son 17 minutos para disfrutar y hacerse  una idea aproximada de una de las composiciones para piano más bellas de la historia... y de un pianista cuya vida es una inspiración.


David Helfgott Plays Rachmaninoff




****************************

Para disfrutar del concierto completo, entra aquí.