2011/06/05

El hermoso libro "sin letras" del Arpista Suizo.

Muchas veces en las tiendas de discos había visto las portadas en la que aparecía ese tipo con aspecto de Hippie, "el peludo desordenado con cara de loco y su arpa", decía para mi mismo. Me daban cierta curiosidad, pero en esos días el arpa no era de mis instrumentos predilectos para escuchar, a pesar que en esos tiempos la música que principalmente seguía era de su categoría, "New Age". A finales de los 80' y principio de los 90' mi colección de música creció principalmente en ese género.
No me había decidido por el famoso arpista hasta que una vez, en 1991, tomé un disco que estaba abierto y colocado en un estante, me llamó la atención su título y portada. Cuando lo abrí, vi y leí su contenido, mi curiosidad creció a tal grado que tomé otra copia sin abrir para llevármela, pues no hay nada mejor para un coleccionista que abrir un disco o un libro nuevo, y hasta sentir su "olor a nuevo".
La costumbre de leer toda la información de un disco antes de escucharlo, ya sea instrumental o con líricas (en ese caso leo las canciones), proviene de un amigo fanático de Pink Floyd, quien me inculcó su afición a la banda que tiene el mejor álbum de rock de la historia.
Volviendo al "peludo con cara de loco", su nombre es Andreas Vollenweider, nacido en Suiza y genio creador de muchos discos de los cuales me apropié con el paso del tiempo. Su arpa, modificada por el propio músico, es un híbrido entre lo acústico y electrónico.
El disco que tomé del estante es "Book of Roses" (1991), un álbum conceptual de New Age, si, tal como lo leen, UN ÁLBUM CONCEPTUAL. Y como lo sugiere el título, es un libro, un hermoso libro, de esos que se "leen" de una sola vez, y elevan el espíritu. Lo extraño del caso es que en este libro no hay letras, pero les aseguro que se "deja leer" a placer.
"El libro", está estructurado en dieciséis episodios repartidos en cuatro capítulos. Mientras "se lee", llevando el hilo de la historia, se logra detectar cuando se pasa cada página, cuando se termina un capítulo y continúa el siguiente.
El primer episodio, "La strega", es una introducción muy clásica, breve, pero una digna obertura que nos prepara a un viaje multicultural. Andreas nos transporta a una historia en la cual se entrelazan muchas influencias musicales. En "la lectura" se notan muchos estilos que recuerdan lugares específicos, por ejemplo, el episodio dos, "The grand ball of the Duljas", parece oriental,  un mundo de fantasías, colores... sonidos. El músico se presenta con más fuerza a partir del episodio tres "Morning at Boma Park", con una mezcla de música folk y jazz, donde destacan los acompañamientos de piano, flauta, guitarras eléctricas y acústicas. El episodio seis "In doga gamme" es una exquisita pieza jazzistica, con piano, voces (tarareos) y guitarras; mientras el episodio siete, "Passage to promise", final del primer capítulo, es una mezcla de ritmos africanos y reggae en comunión perfecta con el arpa del artista.

"La strega" and "The grand ball of the Duljas"

"Morning at Boma Park"

El sonido del pasar de una página indica el inicio del capitulo dos con una grandiosa pieza de corte clásico (episodio ocho, "In the woods of Kroandal"), tiene una orquestación perfecta y una guitarra española estupenda. Los sonidos de estilo español se acentuán en el episodio nueve "Jugglers in obsidian", con arpa,  guitarra y castañuelas.

"Jugglers in obsidian"


El paso al capítulo tres, "Chanson de L'heure Bleue" (episodio diez), inicia con un cello seguido de un piano y posteriormente una flauta, que, como lo presagia la lectura, es el mejor capítulo del libro; con excelentes voces en los dos episodios siguientes, "Czippa and the Ursanian girl" y "The birds of Tilmun" son el preludio dramático para la pieza favorita de quien escribe, "Hirzel".

"Chanson de L'heure Bleue"

"The birds of Tilmun"


En "Hirzel", los "lectores" serán testigos cuando "lean" (y especialmente escuchen) a Andreas Vollenweider llegar al climax en la historia de este libro, tocando su arpa de forma única, acompañado de percusiones, teclados y de una guitarra eléctrica como si se tratara de un guitarrista virtuoso de Rock.

"Hirzel"


Después del episodio, se pasa página para el capítulo cuatro, conformado por los últimos tres. "Jours D'Amour" inicia con unos coros que parecen sacados de un monasterio gregoriano, que luego dan paso a una voz femenina que se alterna y entremezcla con flautas, bajos, acordeones y guitarras acústicas. A ello le sigue "Manto's arrow and The Sphinx" con voces, arpas y efectos especiales. Finalmente, "Letters to a young Rose" cierra el último capítulo de un gran libro musical. 

"Jours D'Amour"

"Letters to a Young Rose"

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Ingrese aquí si desea "leer" completamente este bello libro (Advertencia: no es un audio libro)

5 comentarios:

  1. No existen las coincidencias, sólo somos una consecuencia de la maraña de acontecimientos cósmicos, que algunos llaman destino y que otros le damos nombres de divinidades.... Pero este es un blog de música, y creo que me estoy pasando.

    ¿Por qué sobre las coincidencias?

    - Será porque había estado pensando mucho y esperando otro poco, en responder al comentario del que escribe este blog.
    - Porque, hace poco empecé a ordenar algo la casa, incluyendo mi colección de música física (entiéndase CD's), y en ella está el grupo dedicado a la música que yo llamo especial, y que dentro de ese grupo está Andreas Vollenweider.
    - Porque ayer pensé en revisar la discografía de mis favoritos, para tomar nota de cuáles de sus obras me falta en mi colección, y, justamente, después de Moody Blues y Pink Floyd, Andreas Vollenweider, es el tercero de la lista.
    - Porque recordando mi comentario anterior, donde se me preguntó en qué terminó la aventura de Calabozos y Dragones (TM), sólo puedo responder creando otro comentario. Este mismo.

    La aventura nunca terminó, se quedó a un tercio de su proceso. No se siguió, porque el entonces titular de "Amo del Calabozo", tenía la costumbre de llevarse todas las anotaciones hechas para los personajes que se creaban. Esa era una nueva aventura, con personajes nuevos, así que Lor Ito se llevó las hojas de personajes y, como era su costumbre, LAS PERDIÓ PARA SIEMPRE.

    ¿Y QUÉ TIENE QUE VER VOLLENWEIDER CON TODO ESO? Todo lo relacionado a la primera misión de los personajes: Antes de emprender el viaje al "Centro de la Tierra", el mago que los convocó, les pidió a los personajes que fuesen a traer ayuda, una ayuda muy especial, a la última de las "Aves de Tilmunno". Si, mea culpa, pero un nombre tan especial no podía desperdiciarse y decidí usarlo.

    Y no solo el nombre, ya que describí una escena en la cual los personajes salen de un pequeño bosque, escuchan las olas del mar, se aproximan al borde de un acantilado y, a lo lejos, ayudados por una brisa que disipó la bruma del momento, pudieron contemplar la isla a la cual se tenían que dirigir, el tema musical del fondo para ese momento: The birds of Tilmunno.

    Tendremos que hacer un blog para los recuerdos, este es de música, y la música está desde el inicio, desde el sonido primigenio del Big Bang, que algunos llaman el Acorde Perdido, que algunos reproducimos como OM, y que se transformó para los occidentales en otra palabara.

    Termino aquí..... Amen.

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  2. Pues...
    ¿como no iba a estar el gran Andreas en esto? No se si es un presagio o coincidencia como dices,pero...
    ...es que vos sabes lo grande que es "el libro de las rosas"... esta cosa descubierta tal como lo he descrito aquí... y claro que recuerdo una vez más a "los pájaros de Tilmun"... como no ponerse en ese ambiente al escuchar toda esa maraña de sonidos, voces, jerigonzas.
    Por supuesto que nada mejor que esta historia para documentar esto.
    La verdad es que este blog, aparte de servirme de descarga de mis cosas recientes en todo sentido, me transporta a muchas cosas. He descubierto que gracias a esto, estoy escuchando toda le música que hace mucho tenía guardada por ahí, pero más que eso... me está dando un sentido nuevo a todo ese redescubrir de cosas.
    Solo mira, como una cosa lleva a la otra, vaya cosa...
    La aventura, como tu dices, no terminó, realmente está ahí... aunque Lord Ito, alias Ogami Ito, o como yo tanto lo hostigaba con "Ogamito", se la llevó para... PERDERLA, sigue pendiente...

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  3. Pero Kike, admite... "Hirzel" es una obra maestra... Una genialidad... ¿Dónde cabe que a un "loco peludo" se le ocurra mezclar de forma muy brillante su arpa con una guitarra eléctrica de forma magistral?..

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  4. ¡Por la gran meretriz! Empezar a escribir en este blog, que no es mío, me es tan difícil. Es más un punto de reflexión (no de inflexión) para el quehacer diario. Pero, siempre hay que iniciar para seguir.

    Un buen amigo es igual a un buen libro, y, con el caso que tratamos, esto se expande a un buen disco, en cualquiera de sus formatos, siempre estará disponible para cuando lo necesitemos, o simplemente querramos escuchar (leer) sonidos armoniosos que nos hagan sentir bien.

    Talvez ese sea el caso de la aventura, que sólo está descansando y esperando por los personajes que la dejaron descansar "por un rato". Creo que habrá que resucitarla de alguna forma. Sólo que ahora nos faltan los hermanos del clan Ericksson, y a quien se nos adelantó para, quizás, vivir otra aventura en otro universo.

    Un loco, lo seguirá siendo hasta que sus ideas triunfen. Andreas Vollenweider puede que tenga la "cara de loco", pero por interpretar sus composiciones nunca le han tirado naranjas en el segundo acto. Cada una de las partes del libro me transportan en el espacio y el tiempo al escucharlas.

    Y, para finalizar, Vollenweider tiene un amigo (no sé si aún segurá vivo) que enseña Tai Chi, para el cual compone piezas musicales para sus clases. En el "Libro" se puede escuchar más de una aplicable para practicar este arte marcial.

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  5. Pues... la aventura sigue, y, "ese rato" en hibernación tendrá que pasar...
    Lo del "cara de loco" de Andreas, es un cumplido, y claro que no es un tipo de segunda clase, sino, no estuviera en este blog.
    no sabía lo del tipo del Tai Chi, pero sea como sea... No me extraña en lo más mínimo, siendo el suizo la persona que es.
    por lo de nuestro miembro que ya no está en esta dimensión, seguro debe estar por ahí, en un universo paralelo (pues es la única explicación física para nuestro consuelo, de que ande por ahí).
    Cuando resucitemos la historia, y sigamos en la lucha, seguramente Omar (RIP) nos acompañará junto a Morrison en las grandes batallas...

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